Se trata de la iniciativa denominada “Proyecto Nerquihue de Reforestación CDM de Pequeña Escala usando Inoculación de Micorriza en Chile”, llevada a cabo por Mikro-Tek, empresa de biotecnología ambiental canadiense con sede en Santiago y que desde 1990 ha venido desarrollando tecnología tendiente a la producción y aplicación de microorganismos naturales del suelo – micorrizas- destinados a mejorar la sanidad y crecimiento de las plantas.
Actualmente, hay sólo siete proyectos de silvicultura de pequeña escala en todo el mundo que han obtenido esta aprobación por parte de la ONU, en tanto, para nuestro país, esta decisión internacional es muy importante puesto que entrega una metodología que puede ser replicada por más actores interesados en el desarrollo de proyectos de almacenaje de carbono en plantaciones forestales con los consiguientes beneficios para las actividades de forestación y reforestación, las únicas elegibles bajo MDL.
El aporte del INFOR
Hace más de 10 años, en octubre de 1999, se recolectaron cepas de especies de micorrizas en varios sitios forestales y viveros correspondientes a zonas áridas y semiáridas del país, las que fueron cultivadas en los laboratorios de Mikro-Tek, en Canadá, a fin de evaluar su efectividad.
El estudio permitió identificar las combinaciones de cepas más prometedoras y producirlas en masa mediante el sistema de producción de inóculos propios de esta empresa, proceso que se efectuó en el país del norte y, en menor escala, en el Instituto Forestal (INFOR) a través de un programa de entrenamiento y transferencia tecnológica.
Las especies seleccionadas correspondieron a Pino radiata, Eucalipto y Quillay, a las cuales, entre noviembre de 2000 y enero de 2001, se les aplicó inóculos en viveros de diversas instituciones tales como el INFOR, la Corporación Nacional Forestal (CONAF), predios de varias empresas y propietarios forestales, además de viveros de Chile Central.
En tanto, el investigador del INFOR, Patricio Chung Guin-Po, quien participó en el área de los hongos micorrícicos, trabajó en conjunto con un científico canadiense de la empresa Mikro-Tek para el aislamiento y multiplicación de éstos con el fin de implementar los ensayos en viveros y plantaciones.
Cabe recordar que el establecimiento de plantaciones forestales ha sido reconocido a nivel mundial como un medio natural de captura de carbono, lo cual reduce el impacto negativo que ejercen los gases de efecto invernadero sobre el fenómeno del Cambio Climático.
Finalmente, este tipo de proyectos pueden contribuir a mejorar las condiciones de vida de sectores rurales de menores ingresos al potenciar el fomento de inversiones en forestación gracias a la posibilidad de vender bonos de Certificados de Reducción de Emisiones (CER), instancia que permite mitigar la presencia de gases nocivos en la atmósfera e impulsa el desarrollo rural sustentable.
Cabe destacar que en su período inicial de 20 años, este proyecto piloto espera generar 2,4 millones de créditos de carbono.