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"FUNDO FORRAHUE " |
19 de Julio 2010 |
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(Cliente Depto. Nutricion Animal Ferosor Agricola S.A.)
No se vuelve loco buscando súper producciones ni pretende convertirse en el mejor lechero del país. Los objetivos de Ricardo Behrend, administrador del fundo Forrahue, son simples y claros como el agua. Con una visión pragmática y realista del negocio, este productor apasionado por la tierra se alegra de ver cómo las verdes praderas del sur mantienen su producción estable y los costos invulnerables.
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Cuando entró a la Matthei de Osorno, en 1976, tenía claro que su futuro estaría ligado indefectiblemente a la tierra. Cuenta que su objetivo era estudiar algo que lo vinculara lo antes posible y de manera directa a las labores del campo, por eso descartó veterinaria y agronomía, “carreras muy largas, con muchos números y poco olor a tierra”, comenta. A dos años de haberse recibido de técnico agrícola, llegó un 1 de abril de 1981 a laborar a Forrahue, campo que actualmente cuenta con 420 hectáreas de las cuales 370 tienen aptitud agrícola, y elresto corresponden a plantaciones forestales.
Agradecido de la vida, felizmente casado y con 3 hijos universitarios a poco de egresar, casi todas las preocupaciones y ocupaciones de Ricardo Behrend hoy se concentran en sus labores en Forrahue. Recuerda que al momento de su arribo los niveles productivos del campo eran precarios. “Se producía de todo, pero de todo, poco. Además de leche, había remolacha y trigo, entre otros cultivos. En leche por ejemplo, en esta misma fecha (mayo) salían 130 litros diarios, y hoy estamos produciendo casi 9 mil”.
Con el correr de los años, la leche fue desplazando paulatinamente a los cultivos -cada vez menos rentables-, hasta llegar a reinar por completo en el predio. Forrahue actualmente cuenta con 380 vacas en leche, separadas en dos lotes: el primero, con las vacas que están produciendo sobre 28 litros y las vaquillas con más de 20 (promedio: 33 litros); y el segundo, que agrupa al resto de las vacas en ordeña (promedio: 19 litros). “Toda vaca que da menos de 15 litros es secada, y la que está con problemas sanitarios o de otra índole es sacada inmediatamente del sistema”.
Puro pragmatismo
“El cálculo litros/hectárea cada productor lo saca a su pinta y según su conveniencia”, comenta Behrend. “Yo no me engaño, incluyo en el cálculo el total del terreno destinado a la lechería, y no sólo las praderas”. Es el estilo de este administrador, que basa su modelo lechero en el pragmatismo y en la simpleza de “hacer las cosas como deben hacerse y en el momento preciso”.
Con una producción de casi 9 mil litros por hectárea (3.300.000 lts. anuales), uno de los aspectos destacables de Forrahue es el manejo cien por ciento a potrero implementado por Behrend. En el campo no hay patios de alimentación ni mucho menos sala de parto, las vacas paren en el potrero, y casi no hay casos de mortalidad. A los 10 días de nacidos ya no quedan terneros en la ternerera, “sólo los encerramos en la noche”. Los partos se concentran entre el 15 de enero y el 15 de septiembre, “porque después es un lío criar, viene la neumonía, las diarreas... y el desastre. Además, el ternero de octubre y noviembre generalmente lo debes sacar en marzo, luego te pillan las primeras lluvias y heladas del año y al final terminas con el animal de vuelta en la ternerera”. |
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Las ternereras de Forrahue están diseñadas para 10 días y no más, dice Behrend. Pernoctan bajo techo hasta los 2 meses y medio, y luego, pura pampa, un poco de pasto seco... y algo de concentrado. El mismo día que las terneras salen definitivamente a potrero, Behrend realiza los procedimientos de quema de cachos, corte de cola y corte de tetillas supernumerarias. Aproximadamente a los 18 meses encasta, idealmente con 300-320 kilos, pero pudiendo entrar a servicio incluso vaquillas de 280 kilos, “lo importante es respetar el período abril a diciembre”.
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Otra muestra del pragmatismo de este administrador es el manejo que realiza con el tamaño del rebaño. “Vaca que me mira feo se va del predio”, comenta medio en broma medio en serio. “Cuando he tenido exceso de vacas, jamás ha sido un dilema la eliminación. Lo importante es mantener el número de animales que seas capaz de manejar de manera adecuada. El crecimiento irracional y sin planificación es un error que se comete en muchas lecherías de Chile”, sentencia.
En cuanto a genética , Behrend ha depositado toda su confianza en toros ABS, “con resultados altamente satisfactorios”, afirma. “Es muy fácil elegir a través del catálogo que ofrece la empresa. Mi selección se basa fundamentalmente en los sólidos, pero también me fijo en facilidad de parto, estatura y ubres, en ese orden”. El objetivo de este administrador ha sido conformar un rebaño homogéneo, con animales de tamaño medio, acordes a las condiciones del predio. “Para resguardar la homogeneidad del rebaño no uso más de tres toros por temporada, que me aseguren la obtención del tipo de animal que necesito. Una vaca muy pesada definitivamente no sirve para esta zona”.
Es importante destacar que la expresión del potencial genético de una raza está fuertemente determinada por las condiciones ambientales y de alimentación. Así, animales de idéntica genética a las de Forrahue, en la Región Metropolitana pueden llegar a medir hasta 30 centímetros más, debido fundamentalmente a que en su primera etapa de desarrollo reciben una dieta más rica en energía y proteínas en comparación con las vacas del sur, que a su vez se encastan con menos peso y estatura, lo que incide en el freno de su crecimiento. En la zona central una vaca se encasta a los 12-13 meses con 380-400 kilos, mientras que en Forrahue se encastan a los 18 meses con 300 kilos. “A su vez, en la zona central una vaca come entre 26 a 30 kilos de materia seca... y acá comen entre 18 y 20. Es evidente que la producción se explica por la boca”, agrega Behrend, que afirma no obnubilarse soñando con súper producciones, porque “hoy nuestro objetivo es lograr indicadores estables manteniendo los costos bajos”. No se vuelve loco buscando súper producciones ni pretende convertirse en el mejor lechero del país. Los objetivos de Ricardo Behrend, administrador del fundo Forrahue, son simples y claros como el agua. Con una visión pragmática y realista del negocio, este productor apasionado por la tierra se alegra de ver cómo las verdes praderas del sur mantienen su producción estable y los costos invulnerables. |
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Manejo sin crisis
Claramente el principal costo de Forrahue son los fertilizantes. “Jamás le mezquinamos a la pradera , porque si la tratas bien te devuelve la plata con creces”. Actualmente en los potreros del predio se aplican más de 300 toneladas de fertilizantes al año, “pero no tanto nitrógeno como se podría pensar, sólo dos veces al año -en agosto y octubre- y cuando se hacen dos cortes se aplica dos veces al día. Lo aplicamos generalmente 10 a 15 días antes de hacer el silo, lo que asegura su óptima eficacia y rendimiento”.
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En Forrahue destinan cerca de 130 hectáreas para silo, el cual se fabrica los primeros días de noviembre, rezagando 45 a 60 días antes. También elaboran silo de trigo. Luego de dos años con resultados poco alentadores debido a los efectos de la sequía, este 2010 decidieron mezclar con ballica y trébol para mejorar la compactación. Aplicaron al campo 200 kilos de semilla de trigo, 25 de ballica perenne y 8 de t rébol , “obteniendo una empastada fabulosa... en parte gracias a la bendita lluvia de esta temporada”.
Forrahue es un predio Pabco A, libre de Brucelosis, Tuberculosis y Leucosis, mientras que la Leptospirosis la controlan con éxito mediante vacunación una vez al año, en agosto, y la Lepto Shield mediante triple vacunación al secado, al posparto y a la preñez. De las 420 vacas masa, actualmente 380 se encuentran en ordeña, una cifra que derriba el mito que alude a la supuesta dificultad que presentan las Holstein para preñarse. “En septiembre el rebaño completo se encuentra en leche. Todo depende del manejo, tan bien y tan rápido preñamos que podemos crecer con animales propios y además vender vaquillas”.
El indicador de inseminaciones/vaca preñada hoy está en 1,8, un tremendo logro donde ha sido clave el rol que ha desempeñado el doctor Julio Mar tínez, asesor de Forrahue, “toda una eminencia en materia de ecografías. Es un maestro en la interpretación de los datos que arroja el ecógrafo”, subraya Behrend. “Sencillamente nos cambió la vida... ¡nos llenó la ternerera!, aumentamos considerablemente nuestra masa”.
Para la conformación de su rebaño tipo, Ricardo Behrend ha optado por hacer una el iminación por etapas, siendo las denominadas “vacas duras” las primeras en salir del sistema. “Tenía vacas de más de 40 litros, y se fueron todas. Eran un cacho, especialmente durante la ordeña, ya que retrasaban todo el proceso”. Esta medida les permite hoy pasar entre 130 a 140 vacas/hora en una sala de 12 puntos, con una duración de todo el proceso inferior a 3 horas.
Según los cálculos de Behrend, a Forrahue producir un litro de leche hoy le cuesta entre $130-135. Durante la crisis, si bien bajó la producción y la rentabilidad del plantel, lograron mantener los costos y terminar el ciclo negativo con números azules. “No le cerramos la llave a nada, en plena crisis continuamos con el mismo ritmo, tanto en alimentación como en fertilización de praderas”.
En producción lechera para obtenerlos resultados esperados, es vital estar encima de cada detalle, “y todos los días al pie del cañón”, afirma Behrend. “En el rubro lechero uno debe asumir que no existen domingos ni festivos. Para el lechero es indispensable conocer su campo, estar al lado de sus animales y con las manos metidas en la tierra. El computador puede ser muy útil hoy en día, pero desde el sillón de la oficina es imposible visualizar los problemas de tu campo y tu rebaño”, concluye. |
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Fuente: www.dleche.cl |
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