La deriva de trigos rechazados por los molinos hacia la alimentación animal es una situación que indudablemente se producirá en forma muy frecuente durante el presente año.
Si bien este tipo de granos pueden utilizarse para la alimentación del ganado lechero y de engorda, es muy importante conocer las limitantes y riesgos que esto implica.
Contenido nutricional del trigo brotado
En relación a las pérdidas de nutrientes, la germinación del grano produce movilización del almidón y proteína de reserva y un aumento de la respiración y traslado de nutrientes al germen. Al menos una parte del germen se desprende debido a la manipulación que ocurre durante la cosecha, traslado y almacenaje del grano. Por lo tanto las pérdidas de nutrientes son variables dependiendo de lo avanzado del proceso de germinación y de la manipulación del grano posterior a la cosecha.
Cuando se suministra grano de trigo a vacas lecheras, vaquillas de reemplazo y novillos debe conocerse de que las características del almidón de trigo hacen de que este fermente muy rápido a nivel ruminal – mas rápido que otros granos de cereales como maíz y sorgo – aumentando el riesgo de presentación de cuadros de acidosis ruminal láctica.
La presencia de amilasas en granos brotados aumenta el riesgo debido a que la degradación ruminal del almidón es aun mas rápida que en un grano normal.
La velocidad con que el almidón es fermentado en el rumen también depende de la forma en que el grano es procesado. El molido fino aumenta la velocidad de fermentación ruminal del grano lo que predispone a la aparición de problemas digestivos en los animales.
El aplastado o rolado en seco hace que la fermentación sea algo mas lenta aun cuando no descarta la aparición de acidosis ruminal subclínica o clínica especialmente cuando el grano está brotado.
Aspectos de manejo de alimentación, cantidad de grano suministrado y el resto de los componentes de la dieta son fundamentales para minimizar la ocurrencia de problemas digestivos.
Es aconsejable limitar el consumo de granos brotados a aproximadamente 3 a 4 kg por vaca al día y repartido en al menos dos veces al día, acompañado por aportes suficientes de fibra estructurada (heno, paja , ensilaje de pradera premarchito con 50 % FDN o mas).
Junto con esto es aconsejable el suministro de bicarbonato de sodio en dosis de 100 a 200 gramos por vaca al día acompañado por un secuestrante de micotoxinas de probada efectividad.
También en un trigo brotado pueden ocurrir cambios bioquímicos que deben ser considerados al utilizarlos como parte de la dieta de vacas lecheras.
Los ácidos grasos insaturados presentes en la fracción grasa del grano tienden a la formación de peróxidos y favorecen la destrucción por oxidación de la vitamina E; por esta razón suplir suplementar la dieta con antioxidantes (Vitamina E, zinc, cobre, selenio orgánicos) será de beneficio para el reforzamiento del sistema inmune de vacas lecheras alimentadas con granos brotados especialmente durante el invierno y mas aun en animales confinados.
Presencia de microorganismos
Condiciones climáticas como las de la presente temporada, con veranos húmedos y término de temporada húmedos y cálidos, aumentan el riesgo de presencia de hongos. Estos hongos pueden producir toxinas de alto riesgo para la salud de los animales
En granos con presencia de microorganismos se produce una disminución de su valor nutritivo disminuyendo el contenido de energía metabolizable entre 5 y 25 % y se pierden además aminoácidos esenciales e importantes vitaminas produciendo en conjunto bajas significativas en su valor nutricional.
Una medida que puede advertir de contaminación por hongos , es cuando los granos no cumplan con buenos pesos hectolítricos, ya que los hongos se desarrollan a partir del germen, y el bajo peso marca una disminución en la calidad del grano. El peso hectolitro de un buen trigo oscila por lo general entre 76 y 81.
A medida que aumenta la humedad del grano cosechado por sobre el 14 % aumenta el deterioro, principalmente causado por el desarrollo de hongos, levaduras y bacterias. Estos microorganismos necesitan de humedad para crecer y a medida que se van desarrollando, aumentan su nivel de respiración y aumentan la temperatura de la masa de los granos. Esto es muy importante de destacar, ya que el incremento de temperatura de los granos ocurre casi exclusivamente por la respiración de los microorganismos, principalmente hongos (Aspergillus, Penicilum, Fusarium, etc).
Generalmente se presentan manchas negras intensas que sobrepasan la superficie del germen, que pueden deberse al ataque de hongos del tipo “Alternaria” o a alteraciones fisiológicas pudiendo también estar presentes bacterias y levaduras. Es posible que granos con este tipo de daño no provoquen problemas en la salud de los animales, sin embargo el riesgo de presencia de hongos productores de toxinas siempre estará presente en granos cosechados húmedos y/o brotados.
Dentro de estos la fusariosis es la que ha sido identificada como la enfermedad mas devastadora de cultivos de trigo en varias partes del mundo tal como Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Esta enfermedad es causada por una o mas especies del hongo Fusarium; este hongo es capaz de producir toxinas tales como deoxinivalenol (DON) y zearalenona (ZEA).
Se encuentra principalmente en trigo y cebada pudiendo también aparecer en otros granos como avena. La presencia de esta enfermedad no ha sido confirmada en Chile hasta la fecha.
La enfermedad se detecta en la espiga de los cultivos; en trigo los síntomas son una decolaración prematura de las espigas infectadas, pudiendo abarcar la espiga completa.
Los síntomas en cebada aparecen como granos mas pequeños, pardos, pardo-anaranjados, marrones, chupados distribuidos en forma discontinua en la espiga.
Tanto en cebada como en trigo si las espigas han sido infectadas tempranamente se desarrollan esporas rosado-salmón y eventualmente estructuras oscuras (peritecios) al momento de la cosecha (Diaz y otros, INIA Uruguay).
La presencia de las toxinas producidas por el hongo puede afectar negativamente la producción de leche y carne. Aun cuando las especies mas afectadas son los cerdos y aves también los bovinos pueden presentar síntomas relacionados con el consumo de granos contaminados siendo mas susceptibles los terneros y terneras, vacas en pre-parto y recién paridas.
Los síntomas causados por la toxina DON son: bajas en el consumo y rechazo del alimento, menores ganancias de peso y bajas en producción de leche, debilitamiento del sistema inmunológico.
Por otra parte la toxina ZEA produce síntomas estrogénicos y anabólicos; provoca problemas de fertilidad con inhibición de la presentación de celos, estros prolongados, inflamación de la vulva, prolapso de la vulva y rectal, abortos e incoordinación de patas traseras. Así como ocurre con DON, se ven mas afectados los cerdos y aves y en menor grado los bovinos.
Existen otros hongos que se pueden desarrollar en granos de cereales húmedos tales como Aspergillus productores entre otras toxinas de aflatoxinas y ocratoxinas.
Difícilmente se puede determinar a simple vista si los microorganismos (hongos, levaduras y/o bacterias) presentes son peligrosos o inofensivos por lo tanto los granos con olor a humedad y/o evidentemente colonizados por microorganismos deben ser suministrados en forma muy cuidadosa a los animales.
En primer lugar deben diluirse con otros alimentos libres de toxinas de manera de reducir la concentración de estas a un nivel seguro para la salud de los animales.
Por lo señalado es fundamental suplementar con algún secuestrantes de micotoxinas especifico y efectivo y probado para una amplia gama de toxinas y no solo para algunas.
Muchos secuestrantes de micotoxinas no son específicos, es decir además de adsorber toxinas también secuestran vitaminas, minerales, aminoácidos y otros nutrientes.
Entre los secuestrantes mas efectivos y específicos se encuentran los glucomananos esterificados extraídos de la pared celular de la levadura Saccharomyces cerevisae los que son capaces de adsorber varias toxinas previniendo la absorción de las mismas en el tracto gastrointestinal del animal.
Al igual que todo tipo de seguros la filosofía de utilización de un buen secuestrante de micotoxinas es que “mas vale tenerlo y no necesitarlo que necesitarlo y no tenerlo”.
Que hacer con un trigo húmedo al momento de la cosecha ?
Sin duda esta es una pregunta que muchos productores de trigo de la zona sur se han hecho durante esta temporada.
El objetivo debe ser tratar de conservar el grano de la mejor forma posible de manera que no se produzca la proliferación de microorganismos durante el período de almacenaje o bien si en el caso de que ya exista presencia de estos al momento de cosechar al menos se detenga su multiplicación y no aumente la posibilidad de suministrar un grano con una alta concentración de micotoxinas.
Entre las posibilidades para tratar de rescatar el grano cosechado húmedo y darle uso como alimento para los animales están principalmente las siguientes alternativas:
- Para trigos que a la cosecha se encuentran entre 15 y 18 % de humedad la utilización de combinaciones de ácidos orgánicos tales como ácido propiónico, acético, benzoico, sórbico y tartárico (Mold-Zap) es una buena alternativa para detener el enmohecimiento y calentamiento de los granos inhibiendo la proliferación de microorganismos. La dosis a utilizar de este producto es de 1 a 2 kg por tonelada de grano la cual inhibe en forma muy efectiva el desarrollo de un amplio espectro de hongos.
Sin embargo, si las micotoxinas ya están contaminando el alimento al cosecharlo, el fungistático no actuara sobre estas y a lo sumo evitará que se produzca una mayor contaminación caso de aun existir la cepa toxicogénica del hongo productor.
- Una segunda posibilidad es la utilización de urea agregada en una dosis de 2,5 a 5 % (25 a 50 kg por tonelada). Esta técnica permite almacenar granos con 20 y 30 % de humedad en un medio alcalino, sin necesidad de hermeticidad.
Cuando se adiciona urea a un grano húmedo, ésta se solubiliza al contacto con el
agua y en un corto lapso, que puede variar de 7 a 30 días dependiendo del la dosis de
urea y la humedad del grano, una alta proporción de ella se desdobla a anhídrido
carbónico y amoníaco. El amoníaco a su vez se transforma en hidróxido de amonio en
solución, lo que eleva el pH de la masa de granos hasta 8,0-9,0. Esta alcalinización es la
que impide el desarrollo de hongos y bacterias responsables de la putrefacción.
El grano tratado con urea presenta un fuerte olor a amoníaco, por lo que cuando se suministra a los animales estos requieren de un breve período de acostumbramiento. El amonio provocaría un ablandamiento del pericarpio o cubierta del grano, lo que haría innecesaria la molienda para lograr una alta digestión por parte de rumiantes.
- Otra forma de preservar granos húmedos consiste en tratarlo previamente con hidróxido de sodio (soda cáustica). Durante el tratamiento del grano el NaOH (soda cáustica) reacciona con el anhídrido carbónico del aire (CO2) produciendo bicarbonato de sodio (NaHCO3); cada kg de grano tratado de esta forma aporta el equivalente a 15 gramos de bicarbonato de sodio.
El almidón del trigo tratado con soda cáustica fermenta mas lentamente en el rumen y mantiene el pH mas alto (menos ácido) creando un ambiente ruminal mas saludable.
Esto permite incrementar el suministro de grano brotado a 5 – 6 kg por vaca al día asumiendo que no existe una contaminación previa con micotoxinas y el resto de la dieta está correctamente balanceada.
Granos tratados con soda cáustica pueden almacenarse hasta por 4 meses bajo condiciones adecuadas de guarda.
Al igual que las dos alternativas anteriores, el tratamiento del grano con soda cáustica no destruye micotoxinas que estén presentes previo al tratamiento del grano.
- La conservación en mangas plásticas herméticas vía fermentación es una buena alternativa para la preservación de granos con 25 a 32 % de humedad. En este caso el grano debe ser procesado (aplastado) al momento de almacenarlo en las mangas y es recomendable la utilización de un aditivo biológico que promueva la producción de ácido láctico.
Niveles de humedad menores impedirán que se produzca la fermentación y formación de ácido láctico y no permitirán una buena conservación del grano por esta vía.
Como complementar la utilización de grano de trigo húmedo y/o brotado en producción de leche ?
Partiendo de la base que se logró conservar correctamente el grano de trigo y se ha detenido la proliferación de microorganismos durante el almacenaje la utilización de estos granos sigue sin estar exenta de riesgos para la salud de los animales.
Los dos problemas principales indicados anteriormente son el riesgo de acidosis ruminal subclinica y la posible presencia de toxinas.
Considerando además que el grano de trigo contiene un bajo porcentaje de proteína cruda el departamento de Nutrición Animal de Ferosor Agrícola ha diseñado un concentrado que complementa los nutrientes deficitarios y reduce los factores de riesgo al utilizar granos húmedos y/o brotados como parte de la dieta de vacas lecheras (concentrado Ferosor 2535).
Este concentrado aporta almidón que es fermentado a diferentes velocidades en el rumen en relación a los granos anteriormente indicados.
Está compuesto por al menos cuatro fuentes de proteína vegetal (afrecho maní, afrecho maravilla, afrecho soya, gluten feed) de diferente porcentaje y velocidad de degradación ruminal mas una fuente de nitrógeno no proteico de lenta degradación en el rumen (Optigen) entregada gradualmente en un lapso de 12 a 24 hrs.
Las diferentes velocidades de degradación ruminal de las fuentes de proteína contenidas en el concentrado aportan en conjunto un 25 % de proteína cruda, garantizando un adecuado abastecimiento de proteína y nitrógeno para los microorganismos ruminales y un aumento en la digestión de la fracción fibrosa de la dieta
Cuando este concentrado es consumido por las vacas dos veces al día o mas (durante la ordeña o bien antes o después de esta) la entrega lenta de nitrógeno asegura que las bacterias en el rumen dispondrán de este elemento fundamental que complementado con las diferentes fuentes de energía aportadas por el concentrado mas los cereales de grano pequeño permiten una alta síntesis de proteína micobiana y elevada digestión del total de la dieta.
Contiene una proporción de la energía en forma de fibra digestible, la cual al fermentar en el rumen produce una baja proporción de ácido láctico disminuyendo el riesgo de acidosis ruminal subclínica.
Como principal fuente de energía se incorpora almidón a partir de maíz molido y rolado a vapor los cuales tienen velocidades de fermentación ruminal diferentes en relación a los cereales de grano pequeño.
Como aditivos adicionales contiene tanto bicarbonato de sodio como un efectivo secuestrante de micotoxinas en este caso un glucomanano esterificado de las levaduras (Mycosorb).
Para asegurar una adecuada protección tanto contra acidosis como micotoxicosis y el aporte suficiente de proteínas y carbohidratos no estructurales, deben suministrarse entre 2,5 a 4 kg por vaca al día de este concentrado mezclado en proporción 40 a 50 % respecto a triticale, trigo o cebada. |